Un buen alquiler se basa en que ambas partes conozcan sus derechos y sus obligaciones. La mayoría de conflictos surgen, simplemente, por no tenerlos claros. Hacemos un repaso a lo esencial según la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU).
Duración del contrato
El inquilino tiene derecho a prorrogar el contrato de vivienda habitual hasta un mínimo legal de años, aunque se haya firmado por un plazo menor. Ese mínimo es más amplio cuando el propietario es una persona jurídica (una empresa). Conocer esta protección es clave para ambas partes.
Renta, fianza y actualización
- La renta es la pactada; el inquilino debe abonarla en la forma y fecha acordadas.
- La fianza legal en vivienda es de una mensualidad y se devuelve al final si la vivienda se entrega en buen estado.
- La actualización de la renta solo procede si está pactada en el contrato y dentro de los límites que marca la normativa vigente.
Reparaciones: ¿a quién corresponden?
Como regla general, las reparaciones necesarias para conservar la vivienda en condiciones de uso corresponden al propietario. Las pequeñas reparaciones derivadas del uso ordinario del día a día corren a cargo del inquilino. Los daños causados por mal uso los asume quien los provoca.
Obligaciones de cada parte
El inquilino debe pagar la renta, cuidar la vivienda, destinarla al uso pactado y no realizar obras sin permiso. El propietario debe entregar la vivienda en condiciones de habitabilidad y garantizar su uso pacífico durante todo el contrato.
En Grupo Habitad asesoramos a propietarios e inquilinos para que el alquiler funcione sin sorpresas. Consúltanos cualquier duda sobre tu contrato.
Información de carácter orientativo. La normativa de arrendamientos puede cambiar; consulta tu caso concreto con un profesional o con tu asesor de Grupo Habitad.










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