Alquilar una vivienda es una buena forma de rentabilizar un inmueble, pero también genera dudas: ¿y si el inquilino no paga? ¿Y si deja la casa en mal estado? Con un proceso bien hecho, esos riesgos se reducen mucho. Te contamos cómo alquilar con garantías.
Seleccionar bien al inquilino
Es el paso que más tranquilidad aporta. Antes de firmar conviene comprobar la solvencia del candidato: situación laboral, nóminas recientes, vida laboral y continuidad de los ingresos. No se trata de desconfiar, sino de asegurar que la relación de alquiler sea sostenible para ambas partes.
Un contrato claro y por escrito
El contrato de arrendamiento debe ajustarse a la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) y recoger con claridad la renta, la duración, la fianza, la actualización anual y el reparto de gastos. Un contrato bien redactado evita la mayoría de los conflictos.
Fianza y garantías
En el alquiler de vivienda, la fianza legal es de una mensualidad y, en Cataluña, debe depositarse en el organismo autonómico correspondiente. Además, propietario e inquilino pueden pactar garantías adicionales dentro de los límites de la ley.
Seguro de impago e inventario
- El seguro de impago de alquiler cubre las rentas no abonadas y, según la póliza, posibles desperfectos o asistencia jurídica.
- Haz un inventario con fotografías del estado de la vivienda al entregar las llaves: facilita resolver cualquier discrepancia al final del contrato.
- Revisa que los suministros y la cédula de habitabilidad estén en regla antes de la entrada.
En Grupo Habitad gestionamos el alquiler de principio a fin: selección del inquilino, contrato, garantías y seguimiento. Si quieres alquilar tu piso en Sant Boi con tranquilidad, habla con nuestro equipo.










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