Antes de empezar una reforma conviene saber qué permisos necesitas. Hacer las cosas en regla evita sanciones y problemas más adelante, por ejemplo a la hora de vender. Te explicamos lo básico.
Obras menores y obras mayores
La distinción clave es esta:
- Las obras menores no afectan a la estructura, la distribución general ni la fachada: pintar, cambiar suelos, alicatar, sustituir sanitarios. Suelen tramitarse con una comunicación previa o una licencia de obra menor.
- Las obras mayores afectan a elementos estructurales, a la distribución, al volumen o a la fachada. Requieren licencia de obra mayor y, normalmente, un proyecto técnico firmado por un profesional.
El trámite es municipal
Las licencias de obra se gestionan en el ayuntamiento —en nuestro caso, el Ayuntamiento de Sant Boi de Llobregat—. Cada municipio tiene su ordenanza, por lo que lo más prudente es consultar el caso concreto antes de empezar. Las obras suelen llevar asociados un impuesto sobre construcciones (ICIO) y una tasa municipal.
Si vives en una comunidad
En un edificio con comunidad de propietarios, determinadas obras —especialmente las que afectan a elementos comunes o a la fachada— pueden necesitar la autorización de la comunidad. Comunicarlo con antelación evita conflictos con los vecinos.
Un consejo final
Reformar sin los permisos necesarios puede acarrear sanciones y obligar a legalizar la obra después, con más coste. Además, una obra no legalizada puede complicar una futura venta. Lo barato sale caro: infórmate antes de empezar.
En Grupo Habitad te orientamos sobre cómo afecta una reforma a la venta de tu vivienda y qué documentación conviene tener en regla. Consúltanos.
Información de carácter orientativo. Las ordenanzas municipales varían; consulta tu caso concreto en el ayuntamiento o con un técnico.










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